Sin horno, con pocos ingredientes y fácil de personalizar con frutas, frutos secos o granola
Redacción Cocinar es Vida
Calmar el deseo de algo dulce sin recurrir al azúcar puede parecer difícil, pero hay recetas que lo hacen posible con muy poco esfuerzo. El pudín de chía y chocolate es un ejemplo claro: se prepara en minutos, no necesita horno y se come frío, lo que lo vuelve práctico tanto para un desayuno como para una merienda o un postre liviano. En la versión difundida por la periodista gastronómica Alejandra Suárez, el atractivo principal está en su sencillez y en lo adaptable que resulta: admite desde frutas y frutos secos, hasta cereales como la granola, según lo que tengas en casa y el tipo de antojo que quieras resolver.
Por qué este pudín se volvió tan popular en la cocina saludable
La receta se apoya en un comportamiento muy característico de las semillas de chía: al mezclarse con un líquido y reposar, forman una textura espesa tipo pudín. A partir de esa base, el sabor lo aporta el cacao en polvo sin azúcar, que da el perfil “chocolate” sin necesidad de incluir azúcar refinada. El resultado es un postre cremoso que se puede dejar listo con antelación y servir directamente desde la nevera.
Según la nota original, esta preparación se ha convertido en tendencia por su versatilidad y porque se adapta bien a enfoques de alimentación como dietas veganas y sin gluten, además de presentarse como una opción asociada a un aporte de fibra, proteínas y antioxidantes (en función de los ingredientes elegidos).
Receta de pudín de chía y chocolate
El punto fuerte de este postre es que la “cocción” no existe: todo ocurre por mezcla y reposo en frío. La receta original plantea un esquema muy directo, con medidas concretas, tiempos y rendimiento.
Tiempo de preparación y reposo
El tiempo total indicado es de 4 horas y 5 minutos. De ese total, la preparación activa toma apenas 5 minutos, y el resto corresponde a un reposo en refrigeración de 4 horas (o, si se prefiere, toda la noche para obtener una textura más asentada).
Ingredientes y opciones de decoración
Para preparar la base del pudín, la receta utiliza pocos elementos y deja margen para ajustar el dulzor según preferencias. Los ingredientes indicados son: 3 cucharadas de semillas de chía, 1 taza de leche vegetal (como almendra, avena o coco), 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar, 1 a 2 cucharadas de endulzante (sirope de agave, miel o stevia, a gusto), 1/2 cucharadita de esencia de vainilla (opcional) y una pizca de sal.
Para servir y terminar el postre, la nota propone decoraciones opcionales que cambian por completo la experiencia sin complicar la receta: frutos rojos, chips de chocolate negro, rodajas de plátano y/o granola.
Cómo hacerlo paso a paso sin complicaciones
Paso 1: En un bol, combina las semillas de chía con el cacao en polvo sin azúcar y la pizca de sal. Este primer mezclado ayuda a que el cacao se distribuya mejor cuando añadas el líquido.
Paso 2: Incorpora la leche vegetal junto con el endulzante elegido y, si decides usarla, la vainilla. Remueve con energía hasta que el cacao se disuelva bien y la chía quede repartida de forma uniforme, sin zonas donde se acumule.
Paso 3: Deja reposar la mezcla cinco minutos y vuelve a mezclar. Este segundo removido es importante para evitar que las semillas se apelmacen y para lograr una textura final más homogénea.
Paso 4: Tapa el bol y lleva la mezcla al frigorífico al menos cuatro horas; si la dejas toda la noche, el pudín espesa con más estabilidad y queda listo para servir directamente.
Paso 5: Sirve el pudín en vasitos o cuencos y termina con los toppings que prefieras. La nota sugiere frutos rojos, chips de chocolate negro, rodajas de plátano y/o granola, que aportan contraste de textura y hacen que el postre se sienta más completo.
Rendimiento por porciones y valores nutricionales estimados
La receta rinde dos porciones individuales, un detalle útil si quieres prepararlo como postre para dos personas o como “batch” para tener una opción dulce lista.
En cuanto a la información nutricional, la nota ofrece valores aproximados por porción: alrededor de 180 kcal, con 4–5 g de proteínas, 7–8 g de grasas, 20–22 g de hidratos de carbono y 8–10 g de fibra. Se aclara que son estimaciones y que el resultado final dependerá de los ingredientes concretos y de las cantidades utilizadas, especialmente del tipo de leche y del endulzante elegido.
Conservación y uso práctico en el día a día
Otro punto relevante es la conservación: el pudín puede guardarse en refrigeración, dentro de un recipiente hermético, hasta tres días. Esto lo convierte en un recurso muy práctico para planificar meriendas o postres sin cocinar a diario, y para resolver antojos con una preparación ya lista.
Referencias
Infobae (España) — Alejandra Suárez. “Pudín de chía y chocolate, un postre rápido y saludable para acabar con el antojo de dulce sin tomar azúcar”. https://www.infobae.com/espana/2026/01/10/pudin-de-chia-y-chocolate-un-postre-rapido-y-saludable-para-acabar-con-el-antojo-de-dulce-sin-tomar-azucar/
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.

