El valor percibido decide dónde y cómo se come
La restauración atraviesa una etapa en la que el público compara con mayor atención precio, calidad y experiencia. Los establecimientos mejor posicionados no son necesariamente los más complejos, sino aquellos que explican bien su propuesta, mantienen consistencia y convierten el servicio en parte visible del valor.
Precios: el arroz merece seguimiento tras el incremento internacional de junio.
Menús: fermentación, brasa y sabores picantes continúan aportando personalidad.
Experiencia: eventos, colaboraciones y servicio frente al cliente refuerzan el vínculo emocional.