Valentina Cárdenas: la chef colombiana que llevó la arepa al corazón de Washington


Desde el restaurante Bazaar DC de José Andrés, la bogotana rinde homenaje a la hospitalidad y resiliencia de las mujeres de su país a través de la cocina


Redacción Cocinar es Vida

La arepa, ese sencillo pero poderoso símbolo de la cocina colombiana, ha encontrado una nueva embajadora en Valentina Cárdenas, chef ejecutiva del restaurante Bazaar DC del reconocido cocinero español José Andrés, en Washington D.C. Su historia representa mucho más que una trayectoria gastronómica: es un relato sobre identidad, memoria y la fuerza de las mujeres que han hecho de la cocina una herramienta de resiliencia.

La presencia de Valentina en uno de los espacios culinarios más influyentes de la capital estadounidense es el reflejo del auge latinoamericano en la alta gastronomía internacional. Pero lo que la distingue no es solo su técnica, sino su capacidad para convertir un alimento cotidiano como la arepa en un vehículo de narrativa cultural.

La arepa: historia, símbolo y memoria

La arepa es sinónimo de hogar, resistencia y comunidad”, ha dicho la chef en diversas entrevistas. Para ella, este alimento sencillo hecho de maíz molido encarna la esencia de las mujeres colombianas: aquellas que, a pesar de las adversidades, mantienen encendida la llama del fogón y del afecto familiar.

Si algo demuestra el trabajo de Cárdenas es que la cocina puede ser también una forma de contar la historia de un país. En cada arepa hay siglos de mestizaje, migraciones y saberes campesinos que han resistido a los cambios políticos y económicos. No es casual que la película Encanto, de Disney, eligiera la arepa como símbolo de amor maternal y reconciliación: ese mismo espíritu es el que Valentina busca transmitir desde su cocina en Washington.

En el restaurante Bazaar DC, la chef combina técnicas contemporáneas con ingredientes y tradiciones de América Latina, construyendo un puente entre la cocina de autor y la emocionalidad del plato casero. En su carta conviven los sabores del Caribe colombiano, los productos andinos y los guiños al recetario español, en una mezcla que refleja la diversidad cultural del continente.

De Bogotá a Washington: el viaje de una chef que cocina con propósito

Valentina Cárdenas nació en Bogotá y descubrió desde joven su pasión por los fogones. Estudió gastronomía y, tras formarse en diferentes cocinas del mundo, llegó al equipo de José Andrés, el chef asturiano reconocido por su activismo humanitario a través de la fundación World Central Kitchen. Desde entonces, Cárdenas no solo ha destacado por su talento culinario, sino también por su compromiso social.

Su visión parte de un principio sencillo pero profundo: la comida puede sanar y unir. Durante la pandemia y en proyectos de apoyo a comunidades migrantes, participó en programas de alimentación solidaria que buscaban devolver dignidad a través de la comida, un valor que comparte con el propio José Andrés.

Para la chef, representar a Colombia en un escenario internacional implica una responsabilidad doble: mostrar el talento gastronómico del país y reivindicar la historia de las mujeres que la inspiran. “Crecí viendo a mi abuela preparar arepas al amanecer, y entendí que la comida era una manera de cuidar a los demás”, ha recordado en varias ocasiones.

La hospitalidad como ingrediente esencial

El éxito de Valentina Cárdenas no se mide solo en platos exquisitos, sino en su capacidad para transmitir la hospitalidad como una filosofía de vida. En un mundo donde la gastronomía suele asociarse a competencia y prestigio, ella apuesta por la empatía, el respeto por los ingredientes y la valoración de cada historia detrás del alimento.

Su propuesta rescata el valor de los pequeños productores y promueve la sostenibilidad en cada paso de la cadena alimentaria. En el Bazaar DC, los comensales no solo degustan un menú sofisticado, sino que también descubren una narrativa sobre identidad y pertenencia. Las arepas, el plátano, el ají y el maíz dejan de ser ingredientes humildes para convertirse en protagonistas de un discurso culinario con alma.

El reconocimiento a su trabajo coincide con un momento en que la gastronomía latinoamericana vive una etapa de madurez y expansión. Cocineros y cocineras del continente están ganando espacios en las cocinas más influyentes del mundo, llevando consigo los sabores de sus tierras y los relatos de sus comunidades.

La resiliencia como herencia culinaria

En la historia personal de Valentina Cárdenas, la resiliencia ocupa un lugar central. Desde sus inicios en Colombia hasta su consolidación en Estados Unidos, ha enfrentado desafíos que la han llevado a reinventarse constantemente. Su carrera demuestra que el talento latino no solo conquista por sabor, sino por su capacidad de adaptarse y prosperar incluso en contextos exigentes.

Hoy, cuando los comensales prueban una de sus creaciones en el Bazaar DC, degustan mucho más que una receta: prueban una historia que atraviesa fronteras, una voz que habla desde la memoria colectiva de las cocineras de Colombia.

Cárdenas representa una nueva generación de chefs que entienden la cocina como un espacio de encuentro y reconciliación, donde los sabores tradicionales se reinterpretan sin perder su esencia. En su caso, la arepa no es solo un plato; es una declaración de identidad, un recordatorio de que la cultura puede compartirse mejor cuando se sirve en un plato cálido.

Referencias

  • 20 Minutos (2025). Valentina Cárdenas, la chef ejecutiva colombiana que reivindica la arepa como símbolo de hospitalidad y resiliencia.
  • Entrevistas y materiales de prensa de Bazaar DC y World Central Kitchen.
  • Declaraciones públicas de José Andrés sobre liderazgo y cocina latinoamericana.

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.