Actualidad Gastronómica

El queso Gamonéu salta de la quesería a los pinchos de Asturias

Por Redaccion · octubre 3, 2026

Un nuevo concurso gastronómico reunirá del 9 al 18 de octubre elaboraciones de hostelería en las que el queso con DOP deberá tener un papel reconocible y no limitarse a la decoración


Redacción: Redacción Cocinar es Vida
Editor: Karem Díaz S.

Asturias prepara una nueva ruta gastronómica alrededor de uno de sus quesos más singulares. La Denominación de Origen Protegida Gamonéu ha convocado el concurso de pinchos “De la quesería a la barra”, que se celebrará del 9 al 18 de octubre de 2026 principalmente en Cangas de Onís y Onís. Bares, cafeterías, restaurantes y hoteles podrán crear una elaboración individual en la que el Gamonéu DOP deberá ser un ingrediente relevante, reconocible e integrado en el conjunto, convirtiendo un producto tradicional de montaña en protagonista de pequeñas propuestas de cocina contemporánea.

La iniciativa, organizada por la DOP Gamonéu con la colaboración de la Cofradía del Queso Gamonéu, busca promover nuevos usos culinarios del producto, reconocer el trabajo de la hostelería y reforzar el turismo gastronómico de los concejos productores y del oriente asturiano. Cada establecimiento podrá presentar un único pincho, que deberá mantenerse disponible durante las fechas y horarios declarados mientras dure el concurso.

La propuesta resulta especialmente interesante porque no plantea simplemente una degustación de queso. Obliga a los cocineros a utilizarlo como parte estructural de una receta, algo que conecta con la enorme capacidad del queso para modificar sabor, textura y aroma en la cocina. Esa versatilidad también puede apreciarse en preparaciones de distintas cocinas que utilizan el parmesano en pastas, frituras, mariscos y platos al horno.

Un queso elaborado con leche cruda y ligeramente ahumado

El Gamonéu posee unas características que condicionan directamente la manera de incorporarlo a un pincho. El pliego de condiciones de la denominación lo define como un queso graso, madurado y de corteza natural, elaborado con leche cruda de vaca, oveja y cabra o con mezclas de dos o de las tres especies.

Entre sus rasgos distintivos aparecen un ligero ahumado y pequeñas afloraciones verde-azuladas de Penicillium próximas a los bordes. No se trata, por tanto, de un queso neutro pensado únicamente para aportar cremosidad: su perfil aromático puede adquirir una presencia considerable dentro de una preparación.

La leche procede de rebaños vinculados con la zona protegida y con sistemas tradicionales de aprovechamiento de los pastos. La DOP establece además dos variedades, Gamonéu del Valle y Gamonéu del Puerto, relacionadas con sus respectivos ámbitos de producción.

Para un cocinero, esa intensidad obliga a pensar cuidadosamente los acompañamientos. Un queso de sabor marcado puede funcionar con papas, panes, verduras, carnes, frutas o elementos dulces y ácidos, pero necesita equilibrio para no ocultar el resto de la preparación. Una lógica semejante aparece en las recetas que combinan papa y queso y explican cómo elegir variedades según su comportamiento frente al calor.

El Gamonéu deberá ser protagonista y no decoración

Las bases del concurso establecen expresamente que el queso DOP Gamonéu debe ser un ingrediente relevante y reconocible. No será suficiente colocar una pequeña cantidad sobre el plato únicamente como elemento decorativo.

Además, solo podrá utilizarse queso certificado y amparado por la denominación. La organización podrá solicitar facturas, albaranes u otros documentos que acrediten la procedencia del producto utilizado por los establecimientos.

La norma deja, en cambio, bastante libertad para el formato culinario. El pincho puede presentarse sobre pan, en un soporte comestible, una brocheta, una cucharilla, un vaso u otro formato apropiado para el servicio de barra. La condición es que la porción sea individual, segura y cómoda de consumir dentro del establecimiento.

Esta libertad abre numerosas posibilidades técnicas. El queso puede utilizarse en crema, fundido, rallado, incorporado a un relleno o combinado con otros ingredientes, siempre que su identidad permanezca perceptible. En cocina, el control del calor será especialmente importante: como ocurre con otros quesos intensos, calentarlo demasiado puede alterar su textura y reducir parte de los matices que justifican su protagonismo.

Los pinchos costarán entre 3 y 6 euros

Cada establecimiento fijará libremente el precio de su propuesta dentro de una franja de 3 a 6 euros, IVA incluido y sin bebida. Una vez comunicado a la organización, el precio deberá mantenerse durante todo el certamen junto con la receta, el formato y la presentación, salvo autorización expresa para realizar modificaciones.

La fórmula pretende conservar el carácter de pincho y facilitar que los visitantes puedan recorrer varios establecimientos. La gastronomía en pequeñas porciones permite probar distintas interpretaciones de un mismo ingrediente sin convertir cada parada en una comida completa.

El concurso también puede funcionar como una ruta gastronómica por el territorio productor. El visitante no acudirá únicamente a probar Gamonéu como producto terminado, sino que podrá observar cómo diferentes cocinas interpretan el mismo queso mediante técnicas y combinaciones propias.

Ese vínculo entre producto y territorio forma parte de una tendencia más amplia en la restauración, donde los productores, la estacionalidad y el origen de los ingredientes están ganando protagonismo en la construcción de los menús.

El jurado dará el 40 % de la puntuación al uso del queso

El sistema de evaluación confirma que la identidad del Gamonéu será el centro del concurso. El jurado profesional podrá conceder hasta 100 puntos y reservará 40 al protagonismo e integración del queso DOP dentro del pincho.

Otros 30 puntos corresponderán al sabor, equilibrio y calidad gastronómica; 20 a la técnica y originalidad; y los 10 restantes a la presentación y adaptación al formato de pincho.

La distribución evita que una presentación visualmente espectacular pueda ganar si el queso aparece relegado. Para conseguir una puntuación alta será necesario que el Gamonéu se reconozca y, al mismo tiempo, que dialogue con los demás componentes.

La cuestión del equilibrio es especialmente relevante con quesos de personalidad intensa. Utilizar una cantidad excesiva puede saturar el paladar, mientras una proporción demasiado pequeña puede hacer desaparecer el ingrediente principal. El desafío consiste en encontrar un punto en el que aroma, salinidad, textura y acompañamientos funcionen como una preparación completa.

El público también elegirá su pincho favorito

Además del premio profesional, habrá una categoría popular. Los clientes que consuman alguno de los primeros cien pinchos vendidos por cada establecimiento recibirán un código individual que, combinado con el código QR correspondiente a esa propuesta, permitirá emitir un voto.

La valoración se realizará mediante una escala de una a cinco estrellas. Para entrar en la clasificación popular, cada pincho deberá obtener al menos 30 votos válidos. La organización podrá anular participaciones duplicadas, automatizadas o emitidas sin una consumición asociada.

El sistema introduce al comensal como participante activo de la experiencia. Ya no se trata únicamente de recorrer locales y comer: cada persona puede comparar técnica, presentación, intensidad del queso y equilibrio entre ingredientes antes de valorar sus propuestas preferidas.

El formato recuerda que la experiencia gastronómica no depende exclusivamente de una receta. Sabor, presentación, creatividad y contexto social intervienen conjuntamente en la percepción de una comida, aspectos analizados también al estudiar cómo la gastronomía combina placer, creatividad y conexión social.

Cuatro premios distinguirán las mejores elaboraciones

El jurado profesional concederá tres reconocimientos. El primer clasificado recibirá el Pinchu Gamonéu d’Oru, dotado con 600 euros y un distintivo para colocar en la fachada del establecimiento. El segundo obtendrá el Pinchu Gamonéu de Plata y 300 euros, mientras el tercero recibirá el Pinchu Gamonéu de Bronce y 150 euros.

El Premio Popular tendrá una dotación adicional de 300 euros y su correspondiente distintivo. Las bases permiten que una misma elaboración gane tanto el reconocimiento profesional como la votación del público.

El jurado oficial estará presidido por la Cofradía del Queso Gamonéu y contará además con miembros de la propia cofradía y profesionales de reconocido prestigio vinculados con la cocina, la gastronomía o la comunicación gastronómica asturiana.

Una particularidad es que los jueces visitarán los establecimientos sin previo aviso y probarán los pinchos en las mismas condiciones generales en las que son servidos al público. Así, la propuesta evaluada deberá funcionar durante el servicio cotidiano y no únicamente en una presentación preparada especialmente para el jurado.

De la tradición quesera a una cocina de formato pequeño

Transformar un queso protegido en ingrediente de un concurso de pinchos permite explorar un territorio intermedio entre patrimonio y creatividad. El Gamonéu conserva sus reglas de origen y elaboración, pero cada establecimiento puede decidir cómo integrarlo en una receta propia.

El fenómeno no implica abandonar la tradición. Precisamente las denominaciones de origen buscan proteger características vinculadas con un lugar y un método de producción. La cocina puede actuar después como una segunda etapa, utilizando ese producto protegido para generar preparaciones diferentes sin modificar su identidad original.

La relación entre patrimonio y reinterpretación aparece en numerosas culturas culinarias. Recientemente, Italia convirtió ingredientes regionales en una nueva receta simbólica vinculada al legado de Pellegrino Artusi, otro ejemplo de cómo una tradición puede continuar generando nuevas elaboraciones sin perder su referencia histórica.

En Asturias, el concurso adopta una fórmula especialmente accesible: llevar el producto desde la quesería hasta la barra. En lugar de exigir un menú gastronómico complejo, permite que el queso aparezca en una pequeña porción que cualquier visitante pueda pedir individualmente.

Una ruta gastronómica entre Cangas de Onís y Onís

El ámbito principal estará formado por Cangas de Onís y Onís, los concejos productores del queso amparado. Las bases también permiten participar a establecimientos de otros municipios del oriente asturiano que cumplan los requisitos y formalicen su inscripción.

La organización publicará una relación o mapa de participantes con el nombre, fotografía y descripción de cada pincho y sus horarios de servicio. Esto facilitará que el público organice su propio recorrido durante los diez días de actividad.

Los establecimientos tienen hasta el 7 de octubre para inscribirse y el concurso comenzará el viernes 9. La entrega de premios está prevista para la primera semana de noviembre, en una fecha y lugar que la organización comunicará posteriormente.

Las bases recomiendan además que los ganadores continúen ofreciendo sus elaboraciones al menos hasta el 31 de octubre. De esta forma, los pinchos premiados podrían prolongar su presencia más allá de los días oficiales del certamen y convertirse temporalmente en parte de la oferta gastronómica local.

La iniciativa ofrece así dos maneras complementarias de conocer el Gamonéu: como queso ligado a la ganadería y al paisaje de montaña, y como ingrediente capaz de entrar en la cocina de bares y restaurantes. Entre el 9 y el 18 de octubre, el resultado podrá comprobarse directamente en las barras del oriente de Asturias.

Fuentes referenciales:
Consejo Regulador de la DOP Gamonéu – Bases del Concurso de Pinchos 2026
Consejo Regulador de la DOP Gamonéu – Elaboración del queso
Pliego de condiciones de la DOP Gamonéu