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Recomendaciones editoriales

Una misma bandeja de horno, dos texturas diferentes

Edición del

Una forma sencilla de mejorar las verduras asadas consiste en organizar los ingredientes según su densidad y tiempo de cocción.

En lugar de colocar todas las verduras simultáneamente, empezar con las más firmes, como zanahorias o patatas, y añadir después las que se cocinan rápidamente, como calabacines o champiñones.

Propuesta práctica: introducir primero las patatas cortadas en trozos pequeños durante 15 minutos a 200 °C. Incorporar después calabacín y champiñones y continuar aproximadamente otros 15–20 minutos, hasta que todo esté tierno y dorado.

Distribuir los ingredientes en una sola capa, sin amontonarlos, favorece la evaporación de la humedad y el dorado.

Idea para servir: terminar con yogur natural, limón y hierbas frescas para aportar contraste a las verduras calientes.

Contenido conservado de los bloques editoriales de Cocinar es Vida.

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