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Recomendaciones editoriales

Organiza tus caldos en porciones pequeñas

Edición del

Preparar caldo casero en una cantidad mayor de la necesaria permite ahorrar trabajo en futuras recetas, siempre que se enfríe y conserve correctamente.

Una idea práctica: distribuir el caldo frío en recipientes pequeños aptos para congelación, dejando espacio para su expansión.

Etiquetar cada recipiente con el contenido y la fecha. Las porciones pequeñas facilitan descongelar solamente la cantidad necesaria para una salsa, un risotto, una sopa o un guiso.

Seguridad alimentaria: enfriar rápidamente el caldo, refrigerarlo sin demoras y congelarlo en condiciones higiénicas. No dejar una olla grande durante horas a temperatura ambiente.

Combinación recomendada: preparar un caldo vegetal suave sin exceso de sal y ajustar el condimento al utilizarlo. Así podrá emplearse en recetas muy diferentes.

Contenido conservado de los bloques editoriales de Cocinar es Vida.

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