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Tupinambo: una joya discreta del otoño europeo
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COCINAR ES VIDA · 8 de noviembre de 2026
El tupinambo, también llamado alcachofa de Jerusalén, es un tubérculo comestible de la especie Helianthus tuberosus, perteneciente a la familia del girasol. Su piel irregular esconde una pulpa clara, aromática y especialmente interesante para la cocina de temporada.
Procedencia e historia
Originario de América del Norte, llegó a Europa durante el siglo XVII. Se cultivó como alimento antes de perder protagonismo frente a otros tubérculos. En Alemania se conoce como Topinambur y puede encontrarse en mercados regionales durante el otoño y el invierno.
Sabor, aroma y textura
Crudo ofrece una textura crujiente, con matices ligeramente dulces y recuerdos de alcachofa y frutos secos. Cocido se vuelve más tierno, aunque puede deshacerse si permanece demasiado tiempo en agua hirviendo.
Usos culinarios
- Asado al horno con aceite de oliva y tomillo.
- En cremas suaves con puerro o patata.
- Salteado en láminas finas con mantequilla.
- Crudo, cortado muy fino, en ensaladas.
- Como guarnición de pescado o aves.
Preparación
Lavar cuidadosamente con un cepillo para eliminar la tierra de sus irregularidades. La piel fina es comestible cuando está bien limpia. Para asarlo, cortar en piezas similares, mezclar con aceite y cocinar aproximadamente 25–35 minutos a 200 °C, hasta que esté tierno y dorado.
Cómo elegirlo
Buscar tubérculos firmes, sin zonas blandas, moho ni arrugas profundas. Las piezas de tamaño medio suelen resultar más cómodas de limpiar y cortar.
Conservación
Guardar sin lavar en el cajón de verduras del frigorífico, preferentemente dentro de una bolsa perforada. Consumir durante los días siguientes a la compra para evitar que pierda humedad.
Combinaciones recomendadas
Combina con avellanas tostadas, limón, salvia, puerro, setas, perejil y quesos curados. Su dulzor natural admite también contrastes con vinagretas ácidas.
Una curiosidad nutricional
El tupinambo contiene inulina, un carbohidrato fermentable que forma parte de su composición natural. En algunas personas, especialmente al consumir cantidades grandes, puede producir gases o molestias digestivas.
Contenido conservado de los bloques editoriales de Cocinar es Vida.
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