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Ingredientes

Apionabo: una raíz que merece más protagonismo

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El apionabo, también llamado apio nabo, es una variedad de apio cultivada por su órgano subterráneo engrosado. Su aspecto irregular esconde una pulpa clara y aromática que resulta especialmente interesante en la cocina de otoño e invierno.

Procedencia e historia

El apio procede de regiones de Europa y el ámbito mediterráneo. El desarrollo hortícola del apionabo como variedad de raíz se consolidó en Europa, donde adquirió importancia en cocinas centroeuropeas.

Sabor, aroma y textura

Presenta notas de apio, perejil y frutos secos. Crudo es firme y crujiente; cocido se vuelve tierno, con una textura adecuada para purés y cremas.

Usos culinarios

Puede incorporarse a caldos, guisos, gratinados, ensaladas, purés y preparaciones al horno. Cortado en bastones, también permite elaborar una guarnición dorada y aromática.

Cómo prepararlo

Retira la tierra, lava cuidadosamente y elimina la corteza gruesa con un cuchillo estable. Corta la pulpa en dados o láminas. Para asarlo, mezcla con aceite de oliva y tomillo y hornea a 200 °C durante 30–40 minutos, según el tamaño.

Cómo elegirlo

Selecciona piezas firmes, relativamente pesadas para su tamaño y sin zonas blandas ni moho. Las irregularidades exteriores son normales.

Conservación

Guárdalo entero y sin lavar en el cajón de verduras del frigorífico. Una vez cortado, protégelo en un recipiente cerrado y consúmelo en pocos días.

Combinaciones recomendadas

Manzana ácida, mostaza, nueces, puerro, patata, mantequilla, limón y perejil.

Curiosidad

En la cocina francesa, el céleri rémoulade convierte el apionabo crudo y rallado en una ensalada clásica con salsa de mostaza y mayonesa.

Consejo práctico

Si preparas un puré, combina aproximadamente dos partes de apionabo con una de patata para obtener una textura suave sin perder su aroma característico.

Contenido conservado de los bloques editoriales de Cocinar es Vida.

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