Ingredientes
Membrillo: perfume de otoño que se transforma con el calor
Edición del
Amarillo, firme y muy aromático, el membrillo pertenece a la familia de las rosáceas y está emparentado con manzanas y peras. Su pulpa suele resultar demasiado dura y astringente para comerla cruda, pero la cocción revela una personalidad completamente distinta.
Su área de origen se sitúa en el Cáucaso oriental. Desde allí la planta se difundió hacia Asia y el Mediterráneo.
Es una fruta característica del otoño. En Europa central aparece especialmente durante septiembre y octubre.
Ofrece un perfume floral intenso y un sabor entre ácido, afrutado y ligeramente dulce cuando se cocina.
Crudo es firme y granuloso; con una cocción suficiente se vuelve tierno y adecuado para compotas, jaleas y preparaciones saladas.
Origen e historia
El Bundeszentrum für Ernährung sitúa el origen del membrillo en el Cáucaso oriental. Los antiguos griegos ya conocían la fruta y utilizaban una denominación vinculada a Kydon, en Creta. Su larga presencia en Europa explica su papel tradicional en conservas y preparaciones de otoño.
Cómo prepararlo
Lava bien la superficie y retira la pelusa exterior si la variedad la presenta. Corta la fruta con un cuchillo firme, retira corazón y semillas y divide la pulpa en trozos. Como se oxida después de cortarla, conviene trabajar sin largas esperas o colocar las piezas en agua ligeramente acidulada.
Usos culinarios
- Compotas y frutas cocidas.
- Jaleas y confituras.
- Membrillo concentrado para acompañar quesos.
- Rellenos de tartas y postres.
- Guarniciones agridulces para carnes y verduras asadas.
- Preparaciones cocidas con especias como canela, vainilla, clavo o anís.
Cómo elegirlo
Busca piezas firmes, amarillas y aromáticas, sin zonas extensas golpeadas o deterioradas. Algunas variedades conservan una fina pelusa natural sobre la piel.
Conservación
Los ejemplares sanos y sin golpes pueden conservarse durante un periodo relativamente prolongado en un lugar fresco. Conviene mantenerlos separados de frutas delicadas porque desprenden un aroma intenso.
Combinaciones recomendadas
Funciona especialmente bien con manzana, pera, limón, nueces, almendras, yogur, quesos curados, canela, vainilla y preparaciones saladas con cerdo o aves.
Curiosidad
Se distinguen habitualmente membrillos de forma más redondeada —llamados de tipo manzana— y otros más alargados, conocidos como tipo pera. Ambos pertenecen al mismo fruto culinario, aunque pueden variar en forma, firmeza y aroma.
Consejo práctico final
El membrillo es considerablemente más duro que una manzana. Utiliza una tabla estable y un cuchillo bien afilado, corta primero la fruta en secciones manejables y no intentes atravesarla de una sola vez ejerciendo demasiada fuerza.
Fuente: Bundeszentrum für Ernährung (BZfE), información sobre el membrillo y calendario estacional.
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