Historia del sabor
El mortero: cuando cocinar también significaba triturar
Edición del
COCINAR ES VIDA · 18 de octubre de 2026
Mucho antes de la aparición de los procesadores eléctricos, las sociedades humanas ya utilizaban piedras y recipientes resistentes para machacar semillas, triturar vegetales y preparar mezclas alimentarias.
Orígenes históricos
Los instrumentos de molienda y trituración aparecen en numerosos contextos arqueológicos prehistóricos. No puede atribuirse la invención del mortero a una sola civilización, porque utensilios de función semejante surgieron en distintas regiones del mundo.
De la piedra a los materiales especializados
Los primeros instrumentos podían consistir en superficies de piedra y piezas manuales para golpear o frotar alimentos. Con el desarrollo de la cerámica y la metalurgia aparecieron recipientes y manos de mortero de materiales diversos.
La elección del material influía en la resistencia, la facilidad de limpieza y la textura final de las preparaciones.
Su presencia en distintas cocinas
En el Mediterráneo, el mortero se asocia a majados, salsas y mezclas de ajo, frutos secos y hierbas. En Tailandia se emplean morteros de diferentes materiales para pastas de curry y ensaladas machacadas.
En regiones de África, Asia y América existen numerosas variantes de utensilios de trituración, adaptadas a productos y técnicas locales.
La transformación de las técnicas
El mortero no solo reduce el tamaño de los ingredientes. La presión y la fricción rompen estructuras vegetales, liberan aceites aromáticos y permiten incorporar gradualmente líquidos o grasas.
Por eso, una salsa preparada en mortero puede tener una textura distinta de otra elaborada con cuchillas eléctricas.
Difusión y evolución
Los intercambios comerciales y culturales difundieron ingredientes, especias y métodos de preparación. Los morteros se mantuvieron presentes tanto en cocinas domésticas como en espacios profesionales.
Importancia cultural
En numerosas tradiciones, machacar ingredientes forma parte de conocimientos culinarios transmitidos dentro de las familias. El gesto, la presión y el orden de incorporación de los productos pueden ser tan importantes como la receta escrita.
El mortero en la actualidad
Continúa utilizándose para preparar pesto, alioli tradicional, pastas especiadas, majados y condimentos frescos. También permite controlar manualmente la granulometría y evitar trituraciones excesivas.
Curiosidad histórica
Los utensilios destinados a triturar alimentos han convivido durante siglos con herramientas de molienda más complejas. Su permanencia demuestra que la innovación tecnológica no siempre sustituye a los procedimientos manuales.
Conclusión: el mortero recuerda que cocinar consiste también en transformar físicamente los ingredientes. Una herramienta sencilla puede producir sabores y texturas que siguen teniendo valor en la gastronomía contemporánea.
Contenido conservado de los bloques editoriales de Cocinar es Vida.
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