Hoy cocinamos
Polenta cremosa con setas doradas y salvia
Edición del
HOY COCINAMOS · 30 de octubre de 2026
La suavidad del maíz cocido contrasta con las setas salteadas a fuego vivo y el perfume de la salvia. Una propuesta ideal para una comida otoñal sin complicaciones.
Porciones: 4 · Tiempo: 40 minutos · Dificultad: fácil.
Ingredientes
- 200 g de polenta de cocción tradicional
- 800 ml de caldo vegetal
- 200 ml de leche
- 400 g de setas frescas variadas
- 1 chalota mediana, picada
- 2 dientes de ajo
- 40 g de mantequilla
- 50 g de queso parmesano rallado
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 8 hojas de salvia fresca
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1 cucharadita de zumo de limón
Preparación paso a paso
- Limpiar las setas con un paño o cepillo. Cortar las piezas grandes en trozos similares.
- Calentar el caldo con la leche hasta que comience a hervir suavemente.
- Incorporar la polenta en forma de lluvia, removiendo continuamente para evitar grumos.
- Cocinar a fuego bajo durante el tiempo indicado por el fabricante, aproximadamente 25–35 minutos para una polenta tradicional, removiendo con frecuencia.
- Mientras tanto, calentar el aceite en una sartén amplia. Añadir las setas por tandas y dorarlas sin amontonarlas.
- Incorporar la chalota y el ajo picado. Cocinar unos 2–3 minutos, evitando que el ajo se queme.
- Añadir la mitad de la mantequilla y las hojas de salvia. Cocinar brevemente hasta perfumar las setas.
- Retirar del fuego y añadir el zumo de limón, sal y pimienta.
- Cuando la polenta esté tierna, incorporar la mantequilla restante y el parmesano. Ajustar con un poco de agua caliente si estuviera demasiado espesa.
- Repartir la polenta en platos hondos, cubrir con las setas y servir inmediatamente.
Consejos de cocción
Las setas necesitan una sartén bien caliente para dorarse. Si liberan demasiada agua, continuar la cocción hasta que esta se evapore. Mantener la polenta a fuego suave y remover para impedir que se adhiera al fondo.
Errores que conviene evitar
No añadir toda la polenta de golpe ni cocinar las setas en una sartén demasiado llena. Tampoco incorporar el queso antes de que el grano esté suficientemente tierno.
Variante
Para una preparación sin lácteos, sustituir la leche por caldo y utilizar aceite de oliva en lugar de mantequilla y queso. Puede terminarse con levadura nutricional para añadir un matiz sabroso.
Cómo servir
Utilizar platos calientes y servir en cuanto esté lista. Un poco de pimienta recién molida y unas hojas de salvia doradas aportan el acabado final.
Consejo final
La textura correcta de la polenta debe ser cremosa y fluida: al mover el plato, debe extenderse suavemente, no quedar como un bloque compacto.
Contenido conservado de los bloques editoriales de Cocinar es Vida.
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