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Coliflor gratinada con mostaza y queso

Edición del

13 de octubre de 2026 · Receta del día

Una receta reconfortante para aprovechar la coliflor de temporada. El secreto consiste en cocinarla brevemente antes del horneado y cubrirla con una salsa de textura suave que no resulte líquida.

Porciones
4 personas

Tiempo total
50 minutos

Dificultad
Fácil

Ingredientes

  • 1 coliflor mediana, aproximadamente 850 g.
  • 35 g de mantequilla.
  • 35 g de harina de trigo.
  • 450 ml de leche.
  • 100 g de queso emmental o gouda rallado.
  • 25 g de queso parmesano rallado.
  • 2 cucharaditas de mostaza de Dijon.
  • 1 pizca de nuez moscada.
  • Sal y pimienta negra al gusto.
  • 1 cucharadita de aceite para engrasar la fuente.

Preparación paso a paso

  1. Preparar la coliflor: retirar las hojas exteriores, lavar y dividir en ramilletes de tamaño similar.
  2. Precocer: introducir los ramilletes en agua hirviendo ligeramente salada durante 5–6 minutos. Deben quedar firmes, pues terminarán de cocinarse en el horno.
  3. Escurrir: dejar reposar en un colador varios minutos para eliminar el exceso de humedad.
  4. Preparar la salsa: derretir la mantequilla a fuego medio, añadir la harina y remover durante un minuto sin dejar que se oscurezca.
  5. Incorporar la leche: agregarla gradualmente, batiendo para evitar grumos. Cocinar unos 5–7 minutos hasta obtener una salsa que cubra ligeramente la cuchara.
  6. Condimentar: retirar del fuego e incorporar la mostaza, la nuez moscada, la pimienta y 70 g del emmental. Probar antes de añadir sal.
  7. Montar: engrasar una fuente, distribuir la coliflor y cubrirla con la salsa.
  8. Gratinar: repartir por encima los 30 g restantes de emmental y el parmesano. Hornear a 200 °C durante 18–22 minutos, hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
  9. Reposar: esperar 5 minutos antes de servir para que la salsa adquiera consistencia.

Consejos de cocción

La coliflor debe estar bien escurrida antes de recibir la salsa. Si el gratinado se dora demasiado rápido, cubrir ligeramente con papel de aluminio y terminar la cocción hasta que el interior esté caliente.

Errores que conviene evitar

  • Hervir demasiado la coliflor: perderá textura y soltará agua.
  • Agregar toda la leche de golpe sin remover: puede producir grumos.
  • Utilizar una salsa excesivamente ligera: el gratinado quedará acuoso.
  • Añadir demasiada sal antes de incorporar el queso.

Variante

Para una versión sin gluten, utilizar una mezcla espesante apta para ese fin siguiendo sus proporciones. También puede añadirse una pequeña cantidad de pan rallado sobre el queso para conseguir una cobertura más crujiente.

Cómo servir

Servir como plato principal acompañado de una ensalada de hojas verdes o como guarnición de pescado, pollo o legumbres. Una ensalada ligeramente ácida aporta equilibrio al conjunto.

Consejo final: preparar la salsa mientras escurre la coliflor permite ahorrar tiempo y evita que la verdura permanezca demasiado tiempo en agua caliente.

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