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Pollo estofado con sidra, manzana y puerro

Edición del

Una preparación de cazuela pensada para los primeros días frescos de octubre. La sidra aporta acidez y notas frutales, mientras el puerro forma una base suave y la manzana termina de enlazar el plato.

Porciones
4
Tiempo total
1 hora aprox.
Dificultad
Media-baja

Ingredientes

  • 800 g de muslos de pollo deshuesados o 4 muslos grandes con hueso
  • 2 puerros medianos
  • 2 manzanas firmes y ligeramente ácidas
  • 250 ml de sidra seca
  • 150 ml de caldo de pollo sin exceso de sal
  • 1 cucharada de mostaza de Dijon
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 ramitas de tomillo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de harina
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • 1 cucharadita de zumo de limón, opcional para ajustar al final

Preparación paso a paso

  1. Seca muy bien el pollo y sazónalo con sal y pimienta.
  2. Calienta el aceite en una cazuela amplia. Dora el pollo sin amontonar las piezas. Retíralo cuando tenga una superficie bien coloreada.
  3. Lava los puerros cuidadosamente, córtalos en rodajas gruesas y cocínalos en la misma cazuela con la mantequilla durante 6–8 minutos a fuego medio.
  4. Espolvorea la harina y remueve durante aproximadamente un minuto.
  5. Incorpora la sidra poco a poco, raspando el fondo de la cazuela para recuperar los jugos adheridos.
  6. Añade el caldo, la mostaza, el tomillo y el laurel. Devuelve el pollo a la cazuela.
  7. Tapa parcialmente y cocina a fuego suave durante 25–30 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocinado y tierno.
  8. Corta las manzanas en gajos. Incorpóralas durante los últimos 8–10 minutos para que se ablanden sin deshacerse.
  9. Retira el laurel y el tomillo. Comprueba la consistencia de la salsa y deja reducir unos minutos sin tapa si fuera necesario.
  10. Ajusta sal y pimienta. Si la sidra utilizada resulta especialmente dulce, unas gotas de limón equilibrarán el conjunto.

Consejos de cocción

Dorar correctamente el pollo antes del estofado aporta profundidad a la salsa. Mantén después una cocción suave: un hervor agresivo puede endurecer la carne y reducir demasiado rápido el líquido.

Errores que deben evitarse

No utilices una sidra extremadamente dulce ni añadas la manzana desde el comienzo. Tampoco llenes demasiado la cazuela durante el dorado: el pollo liberaría humedad y se cocería en lugar de tostarse.

Variante

Puede sustituirse parte del pollo por champiñones bien dorados para aumentar el componente vegetal del plato. Para una salsa más cremosa, incorpora dos cucharadas de crème fraîche una vez retirada la cazuela del fuego.

Cómo servirlo

Acompaña con puré de patata, patatas hervidas, pan rústico o una porción de cereal cocido que pueda absorber la salsa.

Consejo final: prepara el estofado con un poco de antelación y deja reposar diez minutos antes de servir. La salsa se estabiliza y los aromas quedan mejor integrados.

Contenido conservado de los bloques editoriales de Cocinar es Vida.

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